Es curioso que obviedades de un tamaño considerable sigan siendo, a día de hoy, fuente de sorpresa para muchos medios de comunicación. Hace poco, conocíamos el resultado de una encuesta realizada por uno de los muchos medios que (gracias a la TDT) han poblado nuestra televisión, y en la cual los jóvenes contaban el “chatear” como una de las principales maneras de divertirse.
La sorpresa que dichos comentarios suele despertar en los menos interesados en Internet no deja de ser curiosa, pues es evidente que debido al aumento de las conexiones a Internet a nivel global (y en nuestro país), debido al mayor número de dispositivos móviles que son capaces de mantenernos conectados en cualquier momento y lugar, y sobre todo, debido a que la costumbre social ha llevado a los jóvenes ( y no tan jóvenes) a mantener un alto nivel de vida online, lo relacionado con la red ha pasado a ocupar un papel predominante en la rutina de los jóvenes.
Para muchos se hace impensable un día sin conectarse a Tuenti, sin echar una partida multijugador online a su juego favorito, sin mirar el correo, sin pasar un rato viendo fotos ajenas…y es por eso que a la hora de citar los principales entretenimientos u ocupaciones que tienen los jóvenes en su tiempo libre, no les queda más que reconocer que internet y todo lo que conlleva forma parte de las principales.
Falta por producirse una aceptación a nivel general que el mundo de Internet no “come” y trabajar, divertirse o pasar tiempo en él, no merece ninguna etiqueta, calificativo o sorpresa por parte de los que aún no han probado o no simpatizan con la oferta de diversión y trabajo online.
Es, posiblemente, una de las causas de discusión más frecuentes acerca del uso de internet por parte de uno de los miembros de la pareja. El Chat. La actividad de pasar largos periodos de tiempo en el chat o de tener amigos y gente conocida a través de la red.
Hay quién dice que en el chat se encuentra, en su base, la “democracia” perfecta.
Los chats siguen siendo el método más utilizado en estos tiempos para conocer gente y hacerse vinculos sociales de una forma virtual que a corto plazo desemboque en una cita real en la que conocerse y valorar si las espectativas eran las correctas o esperadas.