Suele decirse que la vida en un chat es un reflejo fiel de la vida offline. Que las costumbres, manías, tópicos, prejuicios y reglas que suelen regir las conversaciones en el chat no dejan de ser una traslación (en ocasiones algo exagerada) de lo que ocurre cuando abandonamos el ordenador y conversamos con conocidos en una cafetería.
Lo cierto es que basta con pasar algo de tiempo chateando para confirmar que, en efecto, muchas de las manías de la vida se reflejan en cada instante en la sala de chat o en la conversación por un programa de mensajería instantánea. La manera de ser, de pensar y de comportarse suele reflejarse incluso en la manera de escribir, en el cuidado y la elección de las palabras. Es algo lógico, a fin de cuentas nos estamos expresando como somos habitualmente.
Sin embargo hoy nos gustaría fijar el foco en las despedidas. Toda conversación de chat tiene su momento final y es en ese en el que queremos fijarnos puesto que en él se produce un fenómeno que refleja en sí mismo lo que comentábamos anteriormente. Para ello, basta con que tomemos un contacto con el que hablemos habitualmente y después, nos fijemos en la manera en que suele despedirse de nosotros tras una conversación. Sí, en efecto, es siempre igual.
Hay cientos de maneras de despedirse tras una charla por messenger, por ejemplo, pero cada persona tiene la suya. Los hay rápidos y directos, los hay que llenan la pantalla de iconos y los hay que son incapaces de decir adios, y terminan alargando la conversación con frases, seguramente innecesarias.
Este hecho sirve para reflejar que, en efecto, una sesión de chat no es más que un pedacito de vida, seguramente algo exagerado y potenciado por la propia filosofía del medio en cuestión, generalmente anónimo y habitualmente sin la existencia de un “cara a cara”
Es, posiblemente, una de las causas de discusión más frecuentes acerca del uso de internet por parte de uno de los miembros de la pareja. El Chat. La actividad de pasar largos periodos de tiempo en el chat o de tener amigos y gente conocida a través de la red.