Suele decirse que una manera de demostrar la importancia de algo es también haciendo hincapié en los defectos o sitauciones menos buenas que ese “algo” puede provocar. Nosotros hemos dedicado mucho tiempo a comentar las virtudes del chat, de los programas de mensajería y de la manera y la forma de comunicación que proponen.
Sin embargo, también es necesario reconocer que la propia existencia del chat, en tanto se trata de una herramienta que entronca con la vida real, trae consigo también algunos problemas que deben ser resueltos, y que lejos de limitar o prohibir el uso del chat simplemente obliga a mantener un cierto control sobre el mísmo.
Así, hemos conocido, por informes de diferentes asociaciones de estudiantes, que una de las formas de acoso escolar más utilizadas es mediante este tipo de programas y este tipo de prácticas. El chat, ya sea a través de salas o a través de programas dedicados para ello, supone una vía de entrada para todos aquellos escolares que parecen dedicar su existencia a abusar y criticar a otros. La facilidad con la que hoy en día se accede a una red social, se obtienen los datos y direcciones de cualquier persona, hace que nos encontremos ante un peligro importante sino se controla y se vigila.
Por eso, una vez más, se hace necesaria la participación de los padres en todo lo referente a la educación de los niños, al control del uso que realizan de la red, y a estar siempre pendientes de cualquier cosa que ocurra en relación con nuestros hijos. La vergüenza y en ocasiones el orgullo lleva a no confesar este tipo de abusos, pero lo cierto es que con un buen control y una comunicación fluida con nuestros hijos, podemos conseguir que este tipo de abusos, más localizados en tanto se realizan a través de algo más controlado y localizado.
Las ventajas del chat, y el uso de un menor o de un escolar de las redes sociales es muy positivo, y puede ayudar a aumentar la comunicación y las relaciones del mismo, pero siempre con cuidado y con control por parte de los padres.