Ni qué decir tiene que hablar hoy de “redes sociales” es hacer uso de un término ya conocido y que ha pasado a formar parte de la rutina y del día a día de los usuarios de todo el planeta. Quién más y quién menos tiene Tuenti, Facebook, Twitter o cualquiera de las miles de redes que existen, y quién más o quién menos se mantiene en contacto con viejos amigos (o actuales) mediante este tipo de páginas.
Las bendiciones y las ventajas que presentan, son obvias y claras, y serán motivo de análisis en otro momento. Hoy, nos quedamos con la parte divertida e irónica de las redes sociales, o por decirlo de manera más clara, por su talante de espía.
Páginas como Tuenti, presentan en su página principal la última hora, y casi el minuto, en el que se vio a un usuario en el ordenador. Esto, que a priori puede parecer un hecho sin importancia, no lo es tanto. Basta con echar un vistazo a muchos blogs, espacios y demás, para conocer cientos de casos en los este dato ha servido para “pillar” o “descubrir” un hecho que en principio no debía haber sido descubierto.
Del mismo modo, páginas como Facebook también tienen un chat para ver en todo momento qué usuario está conectado. Si bien existe la opción de deshabilitar esa función, no todo el mundo lo hace, con lo cual, se puede dar el caso de alguien que se haya desconectado del messenger por cualquier motivo o excusa, y luego uno lo encuentra tranquilamente revisando su cuenta de Facebook…
Como decía, no es el primer caso ni será el último en el que la presencia y existencia de estas páginas supone un “espionaje” a las actividades que llevamos a cabo, situándonos en lugares, momentos y actividades que, seguramente, no querríamos que estuvieran en conocimiento de otra persona o que, simplemente, nos dejan en mal lugar por alguna que otra mentirijilla piadosa…
Ventajas y desventajas de ese control en el que hoy nos podemos ver sometidos por las redes sociales. Y al final, imagino, que todo se reduce a ventajas y desventajas de… no ser directos con los demás.